Si las pandemias o epidemias fueran reales estarían sucediendo constantemente en animales, epidemias en monos, caballos, patos, perros, gatos…
Pueden darse situaciones que afecten de forma masiva a un conjunto de población, choques biológicos masivos, intoxicaciones, radiaciones… pero las causa de la enfermedad NO está en partículas «no vivas» de material genético patógeno encapsulado. La función de estas partículas es otra.
El nombre de «virus» proviene de «veneno» y hace referencia a esa supuesta característica patógena que tendrían estas partículas. Pero no es cierto que así sea. Por lo tanto hay que buscar otro nombre.
Desconozco si todo denominado «virus» es exosoma. Por lo que no sé si es suficiente con hablar de exosomas y punto. Igual es suficiente con seguir investigando los diversos tipos de exosomas y entender bien su posible multifuncionalidad y características distintas de acuerdo a cuestiones de tipo tejido embrionario y/o constitución concreta de cada célula así como relación entre función, morfología y composición concreta de cada exosoma.
No debemos seguir pensando el mundo como un lugar donde una partícula es quien nos provoca una gripe, por ejemplo, no existe el contagio. Las causas de las enfermedades son otras.