Los niños sobreviven, parece que les da igual, que no pasa nada, pero todo influye, porque se alimentan de gestos, de caras, de respiraciones, de contacto, de juego, ese es el alimento. Todos esos que dicen «cuando yo era niño pasamos tales y cuales y calamidades y míranos, tan mal no salimos». ¿Cómo que no salimos mal? Tremenda sociedad en la que vivimos. Los niños crecen, y las carencias, los traumas y microtraumas, todo aquello que precisa «adaptación», son como fichas del Tetris, si quedan mal colocadas, seguimos jugando, hasta que no se puede. Cuántas veces nos pasa que nos hacemos mayores, y aparecen comportamientos que no esperamos, reacciones con las que no contamos, y nos torcemos, no por acción del presente exclusivamente, sino por el poso del pasado, lo que nos alimentó en el pasado. No busco dramatizar, copón, jeje, recontra, que lo que hay que hacer es despertar, despertar socialmente, que nos están llevando al barranco y encima hay quien lo aplaude y pide que vayamos más deprisa. Investiga un poquito, solo un poquito, y verás que nunca hubo realmente pandemia, nada de lo hecho ha sido realmente por nuestra seguridad, nos la están jugando, aunque haya gente involucrada que cree que es por nuestro bien, nos la están jugando, a un nivel que cuesta creer posible, pero sí, es lo que está pasando. A qué punto de sometimiento televisivo y gubernamental estás dispuesto a llegar. Tu reacción forma parte de su plan, tu ACCIÓN está fuera de su control.
«Los niños se adaptan a todo.» Falso. Los niños sobreviven, parece que les da igual, que no pasa nada, pero todo influye, porque se alimentan de gestos, de caras, de respiraciones, de contacto, de juego, ese es el alimento.

Todos esos que dicen «cuando yo era niño pasamos tales y cuales y calamidades y míranos, tan mal no salimos». ¿Cómo que no salimos mal? Tremenda sociedad en la que vivimos.

Los niños crecen, y las carencias, los traumas y microtraumas, todo aquello que precisa «adaptación», son como fichas del Tetris, si quedan mal colocadas, seguimos jugando, hasta que no se puede.

Cuántas veces nos pasa que nos hacemos mayores, y aparecen comportamientos que no esperamos, reacciones con las que no contamos, y nos torcemos, no por acción del presente exclusivamente, sino por el poso del pasado, lo que nos alimentó en el pasado.

No busco dramatizar, copón, jeje, recontra, que lo que hay que hacer es despertar, despertar socialmente, que nos están llevando al barranco y encima hay quien lo aplaude y pide que vayamos más deprisa.

Investiga un poquito, solo un poquito, y verás que nunca hubo realmente pandemia, nada de lo hecho ha sido realmente por nuestra seguridad, nos la están jugando, aunque haya gente involucrada que cree que es por nuestro bien, nos la están jugando, a un nivel que cuesta creer posible, pero sí, es lo que está pasando.

A qué punto de sometimiento televisivo y gubernamental estás dispuesto a llegar.

Tu reacción forma parte de su plan, tu ACCIÓN está fuera de su control.