Las alteraciones del organismo por envenamiento o radiación son agresiones directas que no se rigen por las leyes biológicas descubiertas por Hamer.

Señalar que estas agresiones sí pueden ser el evento que originen un choque biológico en un momento dado. Pero no tiene por qué darse en todos los casos. Hablamos de dos cosas distintas. Ejemplos:

Supongamos que la intoxicación por una vacuna altera el organismo. Hablamos de un envenenamiento, de una intoxicación. Depende de cuáles sean las consecuencias de esa vacuna, esas consecuencias pueden ser vividas como uno o diversos choques biológicos.

Si, por ejemplo, la vacuna me deja hecho polvo, no puedo con mi alma, ni levantarme de la cama, verme en esa situación, vivir esa situación durante, por ejemplo, una semana, puede ser el detonante de muy variados choques biológicos y esto ya no es un efecto directo de la vacuna.

No todo el mundo tiene por qué vivir de la misma manera este evento. No todo el mundo tiene por qué desarrollar otras alteraciones biológicas si el evento no provoca choques biológicos. Y en caso de sí conflictuar biológicamente, no todo el mundo conflictúa de la misma manera ante un «mismo evento», por lo que, en caso de conflictuar, las alteraciones biológicas pueden ser diversas y dependerán del matiz, el colorido, la manera en la que sí se confluctua biologicamente.

Otro ejemplo, supongamos que es cierto que hay una alteración celular debido al 5G. Sucede lo mismo, no todo el mundo que viva en su organismo alteraciones causadas, hipotéticamente, por el 5G va a desarrollar otras alteraciones, en esta ocasión, provocadas por choques biológicos.

Es importante identificar qué causa el qué. Por qué es importante hacer esta distinción no creo que deba ser explicado 😉