Lo primero que pensé hace 13 años cuando descubrí a Hamer y sus descubrimientos es que no entendía que un conocimiento tan fino y preciso no se hubiera expandido como la pólvora.

Entendía el bloqueo, la persecución, pero no terminaba de explicarme cómo algo en cierta manera, simple, no lo había cambiado todo ya.

Luego vi que no era tan simple, que los conceptos lleva tiempo entenderlos, en mi caso y en el de otras personas que conozco, algunos conceptos se tarda años en entender correctamente, como el concepto de «choque biológico».

Rapidamente creemos que choque biológico tiene que ver con las emociones, o es algo psicosomático, o es una cuestión psicológica.

Pero no, choque biológico es algo mucho más simple y directo, relacionado con un evento que, en un momento dado, a un ser vivo sí desequilibra su supervivencia.

Sucede en el plancton o en gusanos, en plantas o animales.

Entender la relación entre los tejidos, su función biológica y cómo esa función era afectada por un choque biológico y eso era lo que activaba un programa, psique y cerebro en sincronía, en el que participa primero el sistema nervioso autónomo simpático y luego el parasimpático, entenderlo, llevó tiempo.

Entender, el papel de las bacterias y hongos me resultó en mi caso más sencillo, no me costó deshacerme de la Teoría del Contagio.

Pero a donde quiero llegar es que, retomando lo que decía al inicio, si todo este conocimiento, que lleva 40 años disponible, no hace trizas el paradigma viejo imperante es porque para que eso pase, debe haber un proceso.

Mucha gente debe cuestionarse muchas cosas, muchas cosas dadas por supuestas de hace algunas meses, años y otras milenios, pues se corresponde con la manera de entender la naturaleza, la vida.

Lo que estamos viviendo, está acelerando ese proceso, lo está poniendo muy cerca a mucha gente que normalmente no pasaría por este lugar.

Y aunque quede mucho por pasar y por vivir aún, hoy hay más oídos que atienden que ayer y menos que mañana.

Buenas noches y, por favor, no consuman CDS como si fuera agua. La naturaleza no lleva millones de años esperando a Kalker para perfeccionarse, ya es perfecta, pero hay que conocerla.

Ahora sí, buenas noches.