ENTONCES, cuando llegue el frío, y regresen las alteraciones bronquiales, y mediante PCR vuelvan a hacer creer a la gente que hay un virus, y muera gente, los culpables de esas muertes seremos los ateos, los no creyentes, y los dedos acusadores surgirán de entre nuestra propia gente, y de las calamidades venideras nos harán causantes, así como culpables de tragedias y plagas fueron juzgados aquellos que no abrazaron la fe en el dios protector de los hombres pues prefirieron, los perseguidos, ser abrazados por la madre naturaleza.