Debido al ataque másivo de choques biológicos con el tema del covid19, debido a la situación generada, mucha gente habla maravillas del dióxido de cloro, conocido popularmente como MMS o CDS.

Si conocemos la naturaleza, cuál es el origen de todas las llamadas enfermedades, las cuales son programas biológicos con sentido, entonces entendemos cuál es el papel de los hongos y bacterias. Gracias al combo Hamer/Lanka/Kaufman podemos entender, también, por fin, qué han sido y son todos esos trozos de material genético que hasta ahora fueron llamados virus. Pero virus, virus, lo que se dice virus, como organismos patógenos causantes de enfermedades NO EXISTEN.

Entonces, si conocemos la verdadera biología, no la «pasteurizada», y sabemos que la teoría del contagio es falsa y que las enfermedades tienen su origen en choques biológicos, entonces, sabemos que la actividad de los microbios es imprescindible, especialmente en la fase de regeneración de los tejidos que se ven involucrados en cada concreto programa biológico.

Es decir, NO EXISTE el famosísimo «sistema inmune» del que habla la medicina oficial o alternativa. Existe un sistema de regeneración de tejidos, y un sistema de limpieza, puede incluso que exista un sistema de actualización natural de nuestro código genético de acuerdo al ecosistema en el que vivimos. Esto último no lo tengo claro. Lo que sí es correcto, y hace 40 años Hamer lo dejó bien señalado y demostrado, es que ese archinombrado «sistema inmunológico» forma parte de la mitología pseudocientífica, así como conceptos del tipo «inmunidad de grupo». Nada de todo esto existe.

En general, una vez que ya estamos en fase de regeneración, no es necesario hacer nada, lo que hay que hacer es ser PACIENTES. Sí, está bien identificar qué choque biológico nos ha llevado a encontrarnos en tal situación, o qué grupo de choques biológicos, sí, está bien saberlo, para no reincidir, aprender, sí, ello está bien. Pero en general, en fase de regeneración de tejidos, lo que hay que hacer es: NADA. Esperar, alimentarse de forma normal, no hay que hacer ayunos, ni tomar sustancias extraordinarias, no es necesaria ningún tipo de terapia encaminado a tocar, intervenir, modular y por su puesto, cortar el programa biológico.

No es necesario ni recomendable tocar el ph de los tejidos, hay tejidos que regeneran en medio ácido y otros en medio alcalino, no toquemos nada de eso. No hace falta beber agua de mar, no es necesario, tomar dióxido de cloro. No hay que hacer nada. La naturaleza se lleva encargando de todo esto desde hace millones de años.

AHORA BIEN. ¿El programa biológico se pone demasiado chingón? Molesta demasiado, duele, nos agota demasiado, se vuelve insufrible, o lo que es peor, el programa biológico nos está llevando hacia la muerte? Ok, una cosa es ser PACIENTE, otra es ser GILIPOLLAS. Si queremos vivir, vivamos. Si hay que intervenir, se interviene. No podemos aquí decir cómo, cada caso es único. Único para todo.

Si no hay otra opción, o no conocemos otra opción, o no tenemos a nuestro alcance otra opción, pues tiene sentido, en ciertos casos, suavemente, intervenir, modular el programa biológico, simpacotonizar el organismo, o vagotonizarlo. Ok, por ahí podemos ser un poco tolerantes. Sin excesos.

Lo mismo sucede si la cosa se pone realmente complicada para poder sobrevivir, puede, que en ciertos casos, ¿debamos cortar el programa biológico? Ahí lo dejamos. Tiempo muerto. ¿Cortar el programa biológico? ¿Para luego retomar el proceso? ¿En casos de vida o muerte? Bueno, pongámolo encima de la mesa.

¿Pero qué sucede? Que vivimos en un mundo consumista, IMPACIENTE, adorador de la comodidad, y en cuanto notamos una ligera molestia ya queremos eliminarla. Cuando eliminarla, precisamente, va a producir que lo incómodo vuelva a suceder, igual para toda la vida.

Me explico, si vivimos, por ejemplo, un choque por frío, que altera la mucosa de la nariz, y tomamos CDS, desaparecen los síntomas de regeneración, ¡bien! ¡Nos hemos curado! La respuesta es: NO. No nos hemos curado, hicimos trampa, cortamos el programa biológico, hemos dejado de sentir malestar, fiebre, mocos, dolor de cabeza. Pero no nos hemos curado. ¿La mucosa se alteró? Debe entonces repararse de forma natural por completo. Así viene pasando durante millones de años, y ahora, queremos una salida rápida y cómoda a la situación. Esto no es posible.

El uso y promoción de CDS se está planteando desde el enfoque ‘pasteurizante’, bélico, de batalla, es decir, entender la enfermedad como un mal del organismo y no, como lo que en realidad es: un proceso curativo, autoregulador de los tejidos, y ojo, de la psique. Porque todo choque biológico, lo es, por definición, porque sucede sincrónicamente en cerebro, tejido y psique.

Queremos intervenir, hemos descubierto un compuesto milagroso. Pero no lo es, las consecuencias de intervenir pueden ser desastrosas. Piénsalo un poco, queremos complementar ahí donde la naturaleza no ha llegado en millones de años. Que no nos ciegue la ignorancia, para no ser ignorantes, estudia a Hamer. Conoce las 5 leyes biológicas. Cambia de paradigma, un cambio de paradigma, es cambio, porque la forma de entender todo este asunto es completamente otro, nada que ver con el que nos contaron de niños, o en el que se basa la medicina convencional, incluso la llamada «alternativa».