Nunca me convenció observar humanos como si fuéramos ratas o robots, porque no lo somos, porque nuestra conciencia humana, las opciones de nuestra vida humana son otras que las de las respetables, perfectas y maravillosas ratas. Tampoco somos robots, nada más que añadir en ese sentido.
 
Pero no se trata de cómo yo veo a las ratas, robots y humanos. Sino de, a la hora de la verdad, cómo se nos trata. Y a la hora de la verdad, lo experimentado en ratas, se aplica a humanos. Y lo desarrollado en el mundo digital, se aplica en humanos. Esas aplicaciones, nunca son exitosas, pues no somos ratas ni seres digitales, pero se intenta, y el intento produce tantos beneficios para algunos pocos, como calamidades y deshumanización para muchos otros.
 
Por ejemplo, si un móvil instala una aplicación que detecta gasolineras, a partir de ese momento, ese móvil detectará gasolineras. Si otro móvil, no tiene esa aplicación instalada, no lo hará, no detectará gasolineras.
 
Para instalar una aplicación, alguien debe dar permisos, y la aplicación se instala. Si no lo permites, no estás de acuerdo, no lo quieres, no lo necesitas, o cualquier otro motivo similar, la aplicación, normalmente, no se instalará.
 
Pues bien, a comienzos de año, se nos ha obligado prácticamente a comprar, instalar «cerebralmente» una aplicación llamada «COVID». Una vez te la instalas, todo lo demás es aceptado. Todas las medidas anticovid te pueden parecer más o menos lógicas, pero se acepta todo, porque aceptaste la existencia de un supuesto virus patógeno.
 
Algunos, desde el minuto 0, no compramos «COVID». Otros, con el paso de los meses, se la han «desinstalado» por completo, otros «han limitado permisos», no creen en la pandemia pero sí en la existencia del virus.
 
Con el paso del tiempo «COVID» se quedará obsoleta y no funcionará en ningún dispositivo. Lo mismo que sucede con «SIDA», fue una app exitosa que ya nadie se instala, es decir, ya no funciona.
 
Desinstálete «COVID», es «malware», ejecuta una falsa «realidad virtual» que nos conduce a un mundo horrible que no es cierto. No es cierto que no podamos reunirnos, abrazarnos, besarnos, hablar, gritar, reír, celebrar. Piénsalo fríamente, las medidas anti-covid son anti-humano, no anti-virus. «Covid» ataca al usuario, no al dispositivo.
 
Desinstálate «COVID».