HAY UN ABISMO entre los intereses de los más pequeños y los adultos, lo que nos llama la atención, aquello que se conecta con nuestra biología directamente, al punto de querer atrapar o rechazar lo que recibimos, querer vivir o no vivir lo que nos toca vivir y que ello afecte al equilibrio de nuestra supervivencia.

La foto de la pareja no conecta con niños de la misma forma, poder y control que hace la foto de los dibujos de perritos. Ambas fotos buscan manipular y vender, ya sea ropa interior o «valores culturales».
No es lo mismo el desarrollo o estado cerebral y hormonal de un niño pequeño que el de un adulto. Es diferente.

Esta diferencia hace que ciertas situaciones sí pueden ser conflictivas biológicamente para niños mientras que para adultos no y viceversa.

Por ejemplo: amenaza de un virus horribilis que puede matarte si sales a la calle.

El cerebro infantil no capta esta posible amenaza, luego no conflictúa biológicamente.

Como vemos en la gráfica de la foto, en marzo/abril de 2020 en España hubo una sobremortandad de adultos menores de 65 años. No fueron ancianos abandonados, ni aislados, ni iatrogenizados.
A partir de abril 2020 sobremortadad ninguna. Si el concepto de pandemia fuera cierto es evidente, con solo ver la gráfica oficial, que para menores de 65 años no habría habido pandemia alguna.

¿Pero por qué enfermaron, ingresos en uci y murieron algunos adultos de forma extraordinaria? Fue debido a la situación altamente extraordinaria, constante, muy aguda, para la cual mucha gente no estaba preparada.

Esto desequilibró su sentir, sintieron, interpretaron, creyeron que su supervivencia se desequilibraba, que existía una amenaza que consideraron real.

La combinación de esta creencia con ciertos síntomas más los protocolos iatrogénicos fue un cóctel criminal.

Una vez pasada la fuerte tormenta del confinamiento, el ataque mediático no puede calar con el mismo efecto, ya vamos sabiendo un poco «de qué va esto», no nos sobrecoge de la misma manera que en marzo/abril 2020.

Pero justo cuando se nos obliga a todos a quedarnos encerrados en casa, a partir de mediados de marzo 2020, arranca y sube la curva de sobremortandad.

Es un mes altamente conflictivo, en el que mucha gente cree que puede morir, ellos y los suyos. Un simple estornudo puede ser el sonido del tren de la muerte que acude a llevárselo.
Ahogos nocturnos, dolores de cabeza, síntomas todos de la segunda fase de reequilibrio tras vivir por el día conflicto activo. Nada grave en sí mismo pero esos síntomas pueden hacernos creer que el bicho está en nosotros.

Sospechar, creer que estamos contagiados en aquel mes no es lo mismo que sospecharlo o creerlo ahora.

El nivel de psicosis, todos separados en nuestras casas, con la TV encendida vomitando terror. Ese primer mes de mediados de marzo a mediados de abril no es posible repetirlo.

El estornudo de un vecino, saber que un familiar dio positivo en test pcr, conocer a un amigo que le han intubado, cerebro recibiendo imágenes de ataúdes acumulados en un mismo punto….

Todo este marco es el propicio para que algunos adultos, no ancianos, conflictuaran biológicamente, con mayor o menor fatal desenlace para unos más que otros.

Pero los niños no. Los niños estaban fuera de cobertura.

Es horrible ver los intentos pedagógicos para hacer entender a los más pequeños que hay un virus malvado. Es como ver a un adulto abusando sexualmente de un menor. Inmoral por completo.
Sé que el adulto cree que lo hace por su bien. Su buena intención no elimina la inmoralidad del acto.

Los virus patógenos no existen, ni naturales ni creados por laboratorio El sistema inmunológico tal y como nos fue contado no existe. El 5g no ha matado niños luego no fue el 5g, para nadie, tampoco adultos. No fue un envenenamiento por aire, pues los niños no murieron.

Cuando conoces las leyes biológicas descubiertas por Hamer, todas estás cosas están claras antes, durante y después de que sucedan.

Fuente gráfica defunciones España – Momo: https://momo.isciii.es/…/dashboard/momo_dashboard.html…