Como radical «negacionista irresponsable de extrema derecha» me gustaría decir que
1) No, no soy negacionista, ésta es una palabra que se nos coloca para desacreditar sistemáticamente obviando todo posible debate. Contrariamente al negacionismo, mi actitud es científica, investigadora y he aquí que no existe estudio alguno que demuestre, sin lugar a dudas, que una partícula llamada «virus» sea causante directa de enfermedad alguna. Mientras esto sea así, hablar de contagio vírico, enfermedad causada por virus, vacuna vírica, etc no tiene sentido sanitario alguno.
2) Irresponsable tampoco soy, irresponsable es creer ciegamente en la versión que proviene, en origen, de las farmacéuticas que subvencionan la OMS, laboratorios, universidades desde hace décadas y llevan tiempo tejiendo su emporio de control mundial. Confiar en ese bando sí que es irresponsable. No investigar, contrastar, es irresponsable.
3) Sabe quien me conoce que no soy de extrema derecha y de hecho creo en la organización política local, autogestionada, sin Estado o nación, libre de control paternalista asistencialista.
También señalo el uso que la derecha y extrema derecha hace de la información disidente como herramienta política a su favor, es obvio que al poder psicópata le interesa que la falsa libertad esté controlada por discursos nacionalistas que perpetúen la figura del Estado como herramienta/corral de control de masas.
Y sí, radical soy, de raíz, pues es en la raíz de las cosas que se encuentra la vida natural y auténtica que nos hace tener las ideas y vivencias claras, en un mundo en el que ser coherente no es una opción, pero al menos, la honestidad sí lo es.