En primer lugar analicemos la sobremortandad dando por sentado que las cifras ofrecidas oficialmente son auténticas. Consultamos las cifras proporcionadas oficial y gubernamentalmente por Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III. Cifras oficiales, no inventadas.
Entramos en https://momo.isciii.es/public/momo/dashboard/momo_dashboard.html#nacional , seleccionamos «todo». vemos varios puntos de sobremortandad, especialmente en marzo/abril 2020.

Es evidente que la supuesta pandemia habría afectado especialmente a esos dos meses, marzo y abril, a partir de finaes de abril 2020 hay algunos picos de sobremortandad, pero en general no hay una elevada y extraordinaria mortandad a partir de de abril 2020. Es decir, a partir de esa fecha no hay supuesta pandemia.
Ahora cambiamos la selección y escogemos «<65 años».

Observamos que la sobremortandad baja drásticamente en esta ocasión, sí es cierto que en abril/marzo 2020 hay una sobremortandad importante, pero a partir de abril no hay nada destacable, nada que apunte a la supuesta pandemia.
¿Cifras de contagios? Mediante subida y bajada de ciclos, se utiliza el test pcr para hablar de oleadas.
¿saturación de hospitales? la misma que la de todos los años a la que en esta ocasión debemos añadir la saturación debida al protocolo, es decir, protocolo que hace que dando positivo con síntomas de cualquier patología la persona deba quedarse ingresada, ingresada en camas en habitaciones separadas, etc etc…. todo este protocolo aumenta la saturación de hospitales.
IMPORTANTÍSIMO: los menores de 65 años muertos son adultos. No son niños, ni adolescentes, ni muy jóvenes. Son adultos, personas responsables en edad laboral. Tampoco son adultos que se hayan vacunado en el invierno 2019/20 de la vacuna contra la gripe.
Éstos adultos no enferman entonces por vacunas, ni por 5g ni por intoxicación de chemtrails ni grafeno, porque no se vacunaron, porque el 5g no solo les habría afectado a ellos, también a sus convivientes, vecinos, niños, animales. Lo mismo podemos decir del intoxicamiento, también habría afectado a convivientes, vecinos, niños, adolescentes, muy jóvenes, y animales o plantas.
Es muy importante ver esto, ver que se trata solo de adultos. De los ancianos hablamos más adelante.
Entonces, la pregunta del millón, ¿de qué enferman y mueren estos adultos?¿por qué no ha vuelto suceder la extraordinaria sobremortandad nuevamente desde finales de abril de 2020?
La creencia generalizada inducida ha sido que el llamado covid es originado por un virus natural o de laboratorio. Sin embargo, gracias a las leyes biológicas descubiertas por Hamer, sabemos científica y positivamente, que los virus patógenos NO EXISTEN. Ni naturales ni creados en laboratorio. Las enfermedades por contagio no existen. La naturaleza de la enfermedad no funciona así, los microbios cooperan en los procesos de los programas biológicos. Los microbios nunca, jamás, atacan a los seres vivos, cooperan. No se puede forzar a un hongo o una bacteria en laboratorio a que desarrolle capacidades patógenas porque su naturaleza no es esa.
Entonces, insistimos, si no son las vacunas, ni el 5g, ni chemtrails, ni virus patógeno natural o de laboratorio, ¿qué fue?
Para responder necesitamos conocer las 5leyes biológicas y los descubrimientos realizados por Hamer, la denominada Nueva Medicina Germánica: la gente enfermó y murió, en aquellos dos meses señalados, por choque biológico de «amenaza en el territorio». Así como todos los diferentes síntomas asociados al llamado covid fueron producto de diversos y concretos «choques biológicos».
Antes de seguir, aclarar que un choque biológico no es un choque emocional, ni psicológico ni psicosomático. Un choque biológico es un evento que desequilibra la supervivencia del ser vivo, cualquier ser vivo, tenga o no cerebro emocional, nos referimos a plantas, plancton, insectos, ovíparos, mamíferos, incluido el humano. No es un concepto fácil de entender a la primera, trataremos con el ejemplo del covid de explicarlo bien para que se entienda lo mejor posible.
Veamos la siguiente imagen:

Durante la fase activa del choque biológico de «amenaza en el territorio» se ulcera la zona interior que recubre los conductos respiratorios, el sentido biológico de ulcerarse es el de aumentar la capacidad respiratorio de forma puntual y extraordinaria, transitorio, momentáneamente, para poder hacer frente a la amenaza con mayor energía gracias al aumento de oxígeno en sangre. Hacer frente a la amenaza o poder huir de la amenaza.
La amenaza en el territorio puede ser creer que rondando tu casa hay un virus, que se transmite por el aire, o que te lo puede contagiar un vecino, un familiar, un compañero de trabajo, etcétera etcétera….Creer que dicho virus puede acabar con tu vida o la de tus seres queridos.
Creer que la muerte anda cerca, es fácil que suceda, ves la televisión, medios de comunicación, conoces a alguien que fue entubado, sabes de alguien que lo pasa fatal y casi muere, conoces a alguien que no era anciano pero de un día para otro casi se ahoga.
Pero amenaza en el territorio también puede ser sentir que alguien, ahí fuera, puede acabar con tu vida, tiene el control de tu vida en sus manos por ejemplo, la maquinaria globalista de Bill Gates y sus amigotes.
Pensemos, por favor, qué sucede el 14 de marzo en España, nos encierran a todos en nuestras casas, no podemos salir, #quedateencasa como una metralleta constante terrorista, todo ese marketing del miedo que durante un mes venía sucediendo, imágenes de chinos en el suelo, hospitales construidos en 10 días, gente que cambia de color, cifras y cifras de muertos, test pcr inventando falsos positivos, todos lo son….
Por favor, recordemos la altamente extraordinaria que fue la situación vivida, situación que nunca antes nadie había vivido. no es algo para lo que estuviéramos preparados para vivir, con el paso del tiempo nos fuimos familiarizando, pero de entrada fue algo muy extraordinario.
La población realmente es sumergida en una sensación constante de amenaza en el territorio. Ejecución de protocolos previamente orquestados, protocolos de control de masas, protocolos de hipnosis colectiva, protocolos iatrogénicos, protocolos que matan ancianos abandonados, aislados, que llenan de muertos las retinas de todos.
Que mueran muchos ancianos impresiona, pero que mueran adultos «sanos», eso traumatiza socialmente, lo suficiente como para que todo el mundo quiera vacunarse aunque sea algo experimental y con posibles efectos adversos.
Ok todo esto es un plan, pero regresemos al conflicto de amenaza en el territorio. ¿Qué sucede si le pones la radio con el mensaje terrible del virus a un pez, a un gato, a un caballo, o a una seta? Nada, no recibe el mensaje. No es capaz.
¿A qué edad os empiezan a interesar las noticias, la prensa?¿A qué edad os interesa la política, cómo ganar dinero para vivir? No para caprichos, para vivir. Hay cierto umbral en el que la persona joven pasa a adulta, su cerebro cambia, lo llamamos «madurar».
La cobertura de las dimensiones de la tragedia y peligrosidad que el mensaje terrorista globalista emite constantemente no alcanza a niños, ni adolescentes ni a muy jóvenes. NO LES LLEGA. Por lo tanto, toda esta franja de la población, en este caso concreto, NO CONFLICTÚA.
Regresemos al conflicto biológico, amenaza en el territorio, ulceración en fase activa. En un momento dado, la persona, se relaja, descansa, no recibe el mensaje, no piensa en ello, no lo lleva activo en el inconsciente, se duerme, desconecta. Es entonces cuando arranca la segunda fase, es en esta segunda fase cuando los tejidos ulcerados en primera fase, se regeneran.
La segunda fase, es decir, cuando no se vive el conflicto activo, es cuando aparecen dolor de cabeza, fiebre, inflamación, ahogo. Esto es ley, siempre es así, en primera fase la persona no tiene estos síntomas, solo los tiene cuando entra en segunda fase. Siempre. 100%. Es ley biológica.
La situación constante, altamente conflictiva vivida también puede ocasionar otros tipo de choques biológicos que originan en su segunda fase los síntomas que se han descrito. Por ejemplo, sospechar que los síntomas que uno tiene cuyo matiz es ligeramente distinto al de una gripe, ya que el contexto conflictivo biológico es distinto, sospechar que es covid. aunque uno no crea en ello, o se sienta bien, pero es que tu pareja, tu hijo a dado positivo en el test.
La sospecha, el asunto no huele bien, altera la función olfativa que bien rechaza capturar el evento bocado que está atrapando. Dependiendo de la intensidad de la vivencia, de su duración en el tiempo, la función se atrofia para siempre, o unas semanas, o unos días.
Esto ya sucedía antes, en choques biológicos de este tipo. La situación vivida se lo ha provocado a mucha gente.
Dependiendo del matiz de la vivencia desequilibrate en términos de supervivencia así afecta a los tejidos funcionales relacionados.
Ahora quiero que penseis en un chichon, una proliferación celular rapidisima, que aparece para reparar el daño sufrido. En cuestión de casi menos de un minuto, el tejido se altera espectularmente.
Pues en esos casos que el choque biológico se vive igualmente muy muy intenso, como un golpe, y afecta al tejido pulmonar, a contnuación sobreviene una hinchazón interna que impide respirar.
No es una reacción alérgica, no son radiaciones 5g, no es una reacción química en cooperación con varios elementos de un coctel con chemtrails o efecto de ningún virus.
Es simple y directa segunda fase de regeneración del programa biológico en curso. El cuerpo está curándose.
Y sí, en algunos casos el proceso de cura es tan potente, debido al violento evento vivido, que el propio proceso de reequilibrio puede acabar con la vida del paciente. Está bien intervenir en casos así, de la forma más respetuosa con las leyes biológicas.
Entonces, todos los matices extraordinarios de síntomas diversos descritos todo este tiempo pasado son fruto exactamente del matiz vivencial extraordinario que se ha visto sometida un gran número de personas.
Os suena: «yo he pasado la covid y no era como ninguna gripe que haya pasado antes», por ejemplo.
La famosa tormenta de citosinas es parte del programa de curación, segunda fase.
Y así con todo, las neumonías, encharcamiento pulmonar debido a ala amenaza en el territorio a la que se le suma la presencia de choques biológicos relacionados con túbulo colectores del riñón debido a choques biológicos de abandono, aislamiento, e los que de forma arcaica el organismo altera la presencia de agua en el organismo.
Todo esto es complejo, exige estudio, estudio de las leyes biológicas descubiertas por Hamer, pero es comprensible. No solo permite comprender qué ha pasado, sino, no menos importante, saber qué no ha pasado, desterrar todas esas otras teorías que son palos de ciego que nos apartan del regalo de la piñata, a saber, recuperar la soberanía de nuestra salud, disolver mitos y teorías que solo logran mantener viva la amenaza, y finalmente, según nuestra soberanía regresa, el poder del globalismo se esfuma para siempre.