Control, sometimiento, marcaje, saber quién obedece y quién no, quién cree y quién no, quién es capaz de ver las cosas de un modo y quién no, quién se guía por su instinto y es coherente con ello y puede hacerlo y quién no.
La inyección obligatoria o seudo.obligatoria es una especie de inseminación, meter un líquido en un cuerpo, de esta forma, es un acto perverso de posesión, de dominio, seudoprocreación.
Mediante este acto se habilita un sistema profundo de control humano, es un desarrollo, como cuando una planta logra enraizarse más profundamente.
Es un desarrollo como sistema de cañerías, una vez aceptado, creado, puedes volcar en ese sistema seudosanguíneo el contenido que quieras.
Si tu deseo es debilitar, debilitas. Depende de a quién debilitas, matas.
Si tu deseo es intoxicar, intoxicas.
Si tu deseo es esterilizar, esterilizas.
Hace décadas que ya viene siendo así, ahora asistimos a su implementación a gran nivel masivo y profundo.
Nunca fue una cuestión puramente económica. Que una mente humana considere la inoculación como una opción es fruto de una mente antinatural, es propio de una sociedad que ha perdido contacto con la naturaleza, tan perdida, que arremete contra su propia naturaleza.
Una vez creado el sistema de canales, las posibilidades sobre el contenido del cauce son todas, excepto la sanitaria.
¿Estamos ante un acto psicótico, de extremismo cientificista, ignorante de su maldad? ¿o se trata de una acción consciente planificada?
La verdad es que la humanidad no va a tolerar que algo así pueda ser llevado a cabo a medio o largo plazo. Porque la humanidad forma parte de lo natural. El rechazo, con o sin fundamento científico, será desastroso para una acción de este tipo.
Mientras el rechazo humano despierta muchos caen en la trampa, pero la esperanza, realista, es que la naturaleza del ser humano es inagotablemente más fuerte que una acción puntual histórica llevada a cabo por unos cuantos descerebrados.
Por eso la resistencia, cuanto más pacífica, comunicadora, de tú a tú, sabia, tranquila, feliz, armónica pueda darse, antes termina toda esta locura de la que tanto aprendemos todos.
Fdo: el saltimbanqui acumulador zen 