El proceso consiste en que unos mueren o sufren mientras otros despiertan y se dan cuenta de que todo es manipulación oligárquica.

 

Cuando decimos «todo» nos referimos a los conceptos políticos, morales y de salud.

 

Desde el concepto de Estado al concepto de enfermedad, pasando por lo que es bueno o malo para el ser humano y la vida en general.

 

Cuanto más ataca y manipula el globalismo más daño hace y más gente despierta, quienes sobreviven, o tienen la suerte de estar lejos del zarpazo de la bestia.

 

Desde el punto de vista histórico está siendo un proceso rápido, mientras que desde el punto de vista individual es un jodido apocalipsis que parece no tener fin.