El fantasma es el patógeno, el microbio patógeno, no lo ves, especialmente el virus, ese es difícil de ver. Con un microscopio básico sí puedes ver hongos y bacterias en acción, y también puedes ver los microbios tranquilos, sin batallar, porque están siempre con nosotros, están controlados por el cazafantasmas, a saber, el sistema inmune.
Un sistema inmune que para funcionar correctamente dicen hay que llevar una vida saludable. He aquí que las plantas y los animales, llevando una excelente vida natural, en ocasiones enferman, vaya por dios. Algunos sí, otros no, cachis en la mar salá.
He aquí que Juan, deportista y alimentado con productos bio, enferma, inexplicable, su sistema inmune debiera estar en perfectas condiciones. He aquí que su hermano el fiestero, que no se cuida, come hamburguesas como base de su dieta, no enferma. Qué sucede?
Ese grupo de trabajadores donde un otoño enfermaron las tres cuartas partes de la plantilla. Supuestos sistemas inmunes diversos, distintos estatus pero qué pasó. Lo que pasó es que conflictuaron individualmente por un mismo evento (la llegada de golpe del frío, por ejemplo) o por el choque biológico de creer que podían enfermar.
Los fantasmas no existen. Ni existen los microbios patógenos causantes de enfermedad ni existe el sistema inmune tal y como se nos cuenta, cual ejército del Rey, en constante combate para salvaguardar a su patrón.
No hay batalla. Hay armonía, hay cooperación, hay vida, hay supervivencia, hay equilibrio. Es real, no fantasmagórica, pues si creas un fantasma, creas un culpable. El culpable de que enfermes eres tú ya que no haces caso a la OMS, no te vacunas, no te alimentas correctamente, no cuidas el planeta, no crees en el cambio climático obra del ser humano, (doble culpa, fantasma al cuadrado).
No eres solo culpable de tu enfermedad, también de la enfermedad de tus seres queridos y de la sociedad que te mantiene….
Quién controla a Hamlet, el fantasma de su culpa por no vengar la muerte de su padre. Quién controla al feligrés? El sacerdote al servicio de la oligarquía esgrimiendo el infierno al que irás si no cumples la ley escrita por manos humanas.
Cada noche da a luz su propio fantasma. Pues cada día se necesita control.