Acción/reacción
Éste 2022 va a ser un año en el que se va a tratar de diferenciar a las víctimas de la gran jugada de los negacionistas radicales antijeringas.
Por un lado van a ir desapareciendo todas las restricciones y medidas antisanitarias.
Por otro lado, crece la oleada de estupefacción, escándalo, indignación, impotencia según salgan datos, cifras, denuncias, relacionadas con las consecuencias de la jeringación masiva.
Por otro lado, la revisión de las consecuencias de las medidas implementadas a nivel social, su justificación, el modus operandi, todo ello va a sumar desconfianza, enfado, y será canalizado por el oportunismo político.
Se dejarán de hacer tests por lo que se dejará de hablar de contagios. El próximo invierno 2022/23 será «normal».
La ingeniería social de la élite dejará que pase el tiempo, las bambalinas volverán a ocultarse, se enterrarán las desconfianzas e indignaciones populares, y cuando sea oportuno, de nuevo aparecerá un maléfico microbio patógeno inexistente.
Pero es necesario tiempo, que las aguas se calmen en esta dirección, demostrar que las acciones llevadas a cabo tenían un sentido sanitario. Es necesario que las nuevas generaciones olviden todo para que el terror y la manipulación tengan efecto la próxima vez.
Entonces, si no queremos próxima vez, debemos entender qué ha pasado, tenerlo claro y contarlo, para que no vuelva a pasar, aunque lo normal es que cuando quiera pasar de nuevo, el collar sea distinto. La bestia es la misma.