Tintín, en El Templo del Sol, juega a ser un brujo, un chamán capaz de darle órdenes al Sol. Él sabe que va a suceder un eclipse, tiene la ciencia, y la usa fraudulentamente para hacer creer que es el artífice de la supuesta magia.

Él dice al Sol que se oculte, y el Sol se oculta. Eso parece, pero en realidad no es así. Es una engañifa que le salva la vida a él y sus amigos.
Correlación no es causalidad.

Que en el invierno en el hemisferio sur haya habido pocos casos de gripe no es por el uso de mascarillas. Es porque donde antes había gripe ahora hay covid.
Lo mismo podemos decir del hemisferio norte.

Que este año la mortandad total sea similar a la de otros años no es gracias a las medidas anticovid, es simplemente que ni existe el sarscov2 ni hubo o habrá pandemia.

Test PCR = truco de nigromante.
No existen contagios, ni enfermos ni muertes por covid.
Existe un test fraudulento y un truco de ilusionista.
Existen medidas anticovid, las cuales causan desgracias para la salud y la economía de la población en general.
That’s all folks!

Ah, ya que estamos, este planteamiento es habitual en la historia de la medicina. Una persona se siente mal, acude al médico, pero se siente mal porque ya está en fase de regeneración del programa biológico, está en la segunda fase final de «la enfermedad».
Solo debe finalizar el programa y vuelve a la normalidad. Pero como se sintió mal acude al médico, médico convencional o alternativo. El médico o terapeuta hace su magia, y tras el tratamiento mágico, el paciente vuelve a estar bien.
Cuando en realidad, solo había que ser paciente, dejar que el programa biológico pasara por todas sus fases. Y fin.