Busca tu sonrisa
no importa si la perdiste hace mucho tiempo.
Búscala, en tu cara,
por allí sigue estando
congelada.
Fuérzala, suavemente,
lucha por tu amor propio
para que tu amor propio
recupere su trono.
No te importe sentirte en falsedad,
o hipócrita,
es un asunto entre tú y tu sonrisa.
Nadie te mira, sonríe.
Aunque encuentres agujas por el camino.
Aunque luego el frío te congele de nuevo.
aunque sea una sonrisa superficial
y no fruto de tu alegría interior.
Recuérdale a tus mejillas cómo era.
Innumerables músculos que se hacen los muertos
quieren volver a tensarse para que tu alma se destense
pues el trabajo de tu sonrisa,
te libera del trabajo de la vida.
No te importe parecer un simio o un payaso.
La sabiduría es mitad mono mitad bufón.
Cuando el arco de tu sonrisa se tensa
la flecha de la felicidad quiere encontrar su diana.
No importa si llave y cerrojo están oxidados.
La llave funciona, abre el grifo de tu alegría.
No importa si tu dramática
y depresiva vida de adulto
borró la sonrisa de tu cara.
Transforma tu cara,
hazle hueco,
como el primer día
allí estará:
sonriente.