CUANDO AMANECE
Cuando amanece hay un reseteo, en el que por debajo de los programas que cursas, se crea una balsa que te permite cambiar, hacer un nuevo camino cada día.
Cada amanecer es una oportunidad, un sostén de dulce energía, potencia, luz y belleza.
Cada amanecer es más grande e inmenso que cualquier cosa terrenal que imagines, pues el amanecer, constante, diario, todo lo abraza y penetra hasta la más fina capa de la Tierra.
El amanecer todo lo eleva, lo define y lo deja evidente, ya sea lo evidente un nido de serpientes o un oasis de aguas tranquilas.
Observa, que justo antes del amanecer, la más suave, sutil y placentera de las energías anuncia lo que se viene, como un relámpago omnidireccional, que precede al trueno del Sol chocando contra el frío vacío gélido del espacio en el que nos sumergimos cada atardecer.
Qué importa entonces todo, si siempre amanece más allá de la voluntad del ser humano, o de los juegos de la naturaleza.