Imagina que tiritas, y que cada vez que tiritas, te tomas una medicación para dejar de tiritar. O sigues un tratamiento, diario, para tratar de evitar los posibles temblores.

No tiene sentido, porque es conocido por todos, que esos estremecimientos, tienen un sentido biológico. Buscan mantener, gracias a los espasmos, la temperatura ideal de nuestro cuerpo.

Sabes que si hubiera una ‘terapia’ que persigue anular la tiritera, sería una locura, no recomendable, iría en contra de nuestra naturaleza por completo.

Pues la sintomatología que sucede en nuestro cuerpo, tiene su sentido biológico, con todas las enfermedades. Luchar y tratar de anular esa sintomatología es una locura peligrosa, es ir en contra de nuestra naturaleza, la cual trabaja para equilibrar.

Pero a veces, esa sintomatología, es demasiado insoportable. Bueno, suavicemos, entonces, modulemos, pero no tengamos como objetivo eliminar el dolor, las nauseas, los mareos, la fiebre, el cansancio. Tratemos de interferir lo menos posible en todo ese proceso natural.

No estoy diciendo que busquemos el frío para pasarlo mal. Estoy diciendo lo obvio, que si nos abrigamos, por ejemplo, dejaremos de tiritar, pues ya no tiene sentido biológico seguir tiritando.

Pues para el resto de síntomas desagradables sucede otro tanto, no hay que atacar el síntoma, sino que hay que comprender por qué está sucediendo, qué función cumple, cuál es su papel en todo el programa biológico.

La Nueva Medicina Germánica explica el sentido biológico de la sintomatología, puede explicarlo, porque entiende el sentido biológico de todo el proceso íntegramente, desde el inicio al fin.