DE LA LUMINOSA CAGADA
Hay gurús, gente que habla de la vida, que dicen cosas muy hermosas al respecto de la vida, el comportamiento, las relaciones.
Hablan con sabiduría, agilidad, frescura, creatividad acerca de lo cotidiano y lo trascendental.
Sin embargo es común que cuando hablan de enfermedades, patógenos, contagio, la caguen.
No importa si son grandes almas, con una maravillosa armonía, en este punto, la cagan.
Es normal que suceda, pues desconocen las 5leyesbiológicas. Estoy convencido que muchas de estas personas son grandes personas de las que aprender o simplemente mirar la vida desde su punto de vista como algo curioso, inspirador, útil, divertido, etc.
Pero la cagan, ya sea en textos milenarios o en el podcast de la semana que viene, la cagan.
Es muy curioso, sin embargo, ver cómo muchos están tan bien centrados en la naturaleza que de forma espontanea muchos de sus comentarios sí están de acuerdo a las leyes biológicas aunque las desconozcan concretamente.
Y ahora, sin aparente venir a cuento, aunque con conocimiento de causa, me vienen a la mente los versos el poema breve de Juan Ramón Jiménez:
«¡No le toques ya más,
que así es la rosa!»