No existe la inmunidad natural. No existe el sistema inmune. No como nos lo han contado.
Sí existe un sistema de desintoxicación y un sistema de comunicación interna, que decide qué pasa qué no pasa.
Pero NO EXISTE UN SISTEMA DE DEFENSA CONTRA AGENTES INFECCIOSOS, porque tales agentes patógenos -no existen.

No existe una batalla porque no existe el enemigo, luego no existe ese sistema de defensa ni ese tipo de sistema inmune. No existe.

Entonces:
– las vacunas no nos inmunizan de nada.
– no existe la inmunidad de grupo
– ni existen alimentos ni rituales ni terapias oficiales o alternativas que sirvan para «subir defensas» ni para «fortalecer el sistema inmune»
Cada vez que lean que el yoga o la meditación, o hacer deporte, o tal tipo de alimentación, en fin, lo que sea, cada vez que lean que tal acción «sube las defensas» o «fortalece el sistema inmune»… no es correcto.

Porque ni hay enemigo (no hay seres vivos patógenos) ni hay sistema de defensa de una guerra inexistente.
Está genial moverse, hacer ejercicio, vivir con fluidez, dinamismo, sentirnos fuertes, ágiles, bien alimentados, alegres. Está genial para vivir el día a día, y certas vivencias que pudieran ser conflictivas biológicamente pues las resolvemos con ligereza, nos sentimos capaces para vivir lo que nos venga. Genial.

Pero en cualquier momento, chocamos con una vivencia que desequiibra nuestra supervivencia y por tanto se activa el correspondiente programa biológico, con la correspondiente alteración de tejidos con la correspondiente capa embrionaria con la correspondente participación de mircoorganismos.

Y cuando el choque biológico se da, no importa nuestro estilo de vida, qué hacemos o dejamos de hacer, qué comemos o ayuno, dieta, o mantra. Si hay choque biológico, hay programa biológico, y el programa debe realizarse 100% AL COMPLETO. De principio a fin.

No debemos tomar nada que interfiera en el curso completo del programa pasando por todas sus fases y sintomatología.
No debemos tomar CDS, por ejemplo. Sí, has leído bien.
No debemos practicar un ayuno si el cuerpo anda regenerando.
En definitiva, dejar que el ser vivo INTEGRAMENTE vuelva a la normalidad.
Hay programas biológicos activos, que no resolvemos, nos fatigan.
Hay procesos de reequilibrio muy potentes que pueden acabar con nuestra vida, por lo que, la medicina, la intervención, la modulación del programa, desintensificación de los síntomas puede ser necesaria.
Hay muchísimas situaciones en las que intervenimos en la segunda fase del programa cuando nos encaminamos ya hacia la normalidad y creemos que nuestra intervención cura, cuando la cura estaba sucediendo sola, sin nuestra intervención.
Hay movimientos que funcionan, porque dichas acciones cambian el escenario bioconflictivo y por tanto deja de haber enfermedad.

Pero las enfermedades son, en su inmensa mayoría, causadas por choques biológicos, donde hongos y bacterias, cada cual, coopera en los procesos del programa biológico, exclusivamente en el momento adecuado, ni antes ni después.
Pero no existe una batalla entre esos seres diminutos y nosotros.
No hay sentido para un sistema inmune. Por eso no existe.