Se trata de una hidra con varias cabezas y un mismo cuerpo.
Aparentemente diverso y contradictorio, se trata de un pensamiento variado totalmente bajo control por un cerebro globalista.
En cuanto tu pensamiento es verdaderamente creativo o natural suenan las alarmas, alguna cabeza de la hidra graznará mientras otra distorsiona la esencia natural del pensamiento genuino o verdaderamente natural, apropiándose de ello y tomando el control.
Cabezas de la hidra cantan, como sirenas, odas a la libertad, mientras su cuerpo enorme pisotea cualquier intento real de florecer libre.
Sus cien cabezas diversas proclamarán tu muerte el día mismo que se te ocurra pensar con tu cabeza y no con una de las que la hidra te ofrece, siempre amorosa y protectora.