En la orilla se pilla la silla
que brilla de maravilla.
Faro de luz permanente
que ruge de oriente a occidente.
Libertad del ser que se precie
ser rayo de humanidad poseído.
Raíces al aire respiran
corazones que son ellos mismos.
Cuyos troncos cuyas ramas
Cuyas hojas se riegan de vida.