Es muy curioso el fenómeno fanático ciego que ha generado la Quinta Columna, es similar al que genera la TV globalista.
Todos los días entregas carnaza, expectación, «os traemos una bomba», al más puro estilo programa de cotilleo, esto es algo que sucede no solo con la Quinta, sucede a diario en los grupos de telegram, constantemente se mueven enlaces que «destapan» la verdad, «por fin cae este circo, van a rodar cabezas».
Nada de esto va a pasar. Una análitica que afirma que el contenido de una inyección tiene material tóxico que no debería estar ahí ya ha pasado antes. Ya ha habido juicios, con multas astronómicas.
A las farmacéuticas les da igual las denuncias, al globalismo le da igual que tal o cual vaya a la cárcel, no pasa nada si sale a la luz que el contenido de las inyecciones, de algunas de ellas es tóxico, ya ha sucedido también, y no se ha parado la campaña.
Lo que detiene la campaña de inyección masiva, ésta campaña, y las que vengan es otra cosa.
Cuando me dicen, «Sergio, por qué atacas la Quinta Columna, por qué divides a la disidencia, ellos han conseguido algo, qué has hecho tú?»
En verdad, en verdad os digo: «Estudia a Hamer». Simple, suficiente.
Estudiando a Hamer sabes el origen de todas las enfermedades. Sabes qué te pasa y por qué te pasa, sabes el para qué te pasa.
Estudiando los descubrimientos de Hamer sales de la fraudulenta paranoia pasteuriana, y esto es radicalmente clave.
Porque si entiendes, científicamente, realmente que no existe el contagio. Y lo entiendes tú, y tu familia, y tus amigos, y la sociedad…
Si el mundo entiende que no existen enfermedades por contagio, decidme, ¿dónde queda el poder de las farmacéuticas y del entramado geopolítico que sostiene el poder globalista?
Ésto es lo que yo hago, desde antes de la plandemia, durante y ahora, yo digo: «Estudia a Hamer».
Estas tres palabras son cien mil veces más potentes que ningún estudio Campra.
Si reflexionas verás que no es un asunto de ego. Si reflexionas verás que señalar el estudio es señalar tu acción revolucionaria, y toma de soberanía, porque quien tiene que estudiar eres tú, quien tiene que investigar eres tú, quien tiene que comprender eres tú.
No es un asunto pasivoagresivo en el que te dan un arma afilada para que se la arrojes al señor feudal.
Estudia a Hamer, y toda esta locura globalista termina. Porque una de las patas que sostienen en su altar a la esfera de poder del globalismo para gobernarlos a todos es la Teoría del Contagio.