Habiendo sido preso El Zorro, celebraban borrachos El Alcaide y sus 32 secuaces haber apresado, por fin, al temible bandido. Bebían y reían cuando El Alcaide propuso un juego peligroso, a lo que El Zorro, atado desde una silla, señaló, vociferando, que era una locura y que moriría gente por ese juego. Todos rieron más fuerte, jugaron y murieron 4 personas. -¡Os avisé, dijo El Zorro, El Alcaide es culpable por su propuesta pero todos los demás colaborasteis! Pero nadie quiso verlo de ese modo pues, verlo así, les incriminaba. ¡No supieron jugar!, dijeron, normal que mueran.
Habiendo sido preso El Zorro, celebraban borrachos El Alcaide y sus 32 secuaces haber apresado, por fin, al temible bandido.

Bebían y reían cuando El Alcaide propuso un juego peligroso, a lo que El Zorro, atado desde una silla, señaló, vociferando, que era una locura y que moriría gente por ese juego. Todos rieron más fuerte, jugaron y murieron 4 personas.

-¡Os avisé, dijo El Zorro, El Alcaide es culpable por su propuesta pero todos los demás colaborasteis!

Pero nadie quiso verlo de ese modo pues, verlo así, les incriminaba.

¡No supieron jugar!, dijeron, normal que mueran.