La Germanische Heilkunde®, con sus 5 Leyes Biológicas descubiertas empíricamente, nos muestra una y otra vez que en la Naturaleza no hay errores, ni malignidad, ni fallos. Lo que la medicina dogmática ha llamado «enfermedades» no son más que fases de Sinnvollen Biologischen Sonderprogrammen (SBS), programas especiales con pleno sentido biológico, que se desarrollan sincrónicamente en los tres niveles: psique, cerebro y órgano.
Hoy nos adentraremos en uno de los fenómenos más profundos y malinterpretados: la constelación del tronco cerebral (Stammhirn-Konstellation). Aquí, en la parte más antigua de nuestro cerebro, nuestro ordenador biológico más arcaico, la Madre Naturaleza guarda sus programas de supervivencia más esenciales.
Cuando un individuo, sea hombre o animal, sufre un DHS (Dirk Hamer Syndrom) —un choque biológico agudo, dramático, inesperado y vivido en soledad— cuyo contenido conflictual corresponde a un relé del tronco cerebral, se pone en marcha un SBS. Estos son los conflictos más primigenios: el miedo a morir (pulmones), el «no poder atrapar el bocado» (intestino), o los conflictos de sentirse abandonado, de refugiado o de existencia (túbulos colectores renales).
Pero, ¿qué ocurre si un segundo conflicto, con su correspondiente Foco de Hamer (HH), impacta en el lado opuesto del tronco cerebral, mientras el primero aún está activo? En ese momento, el individuo entra en constelación. No se trata de una «enfermedad psiquiátrica», sino de una alteración con un sentido biológico superior. En el caso de la constelación del tronco cerebral, el efecto es tan dramático como lógico.
Como se describe en los textos:
«Wenn die andere Niere betroffen wird und beide Flüchtlings-Konflikte aktiv sind, haben wir eine schizophrene Stammhirn-Konstellation… dass der Patient auch psychisch verändert ist: er ist örtlich desorientiert! Er erkennt seine Umgebung nicht mehr.»
Traducción: «Cuando el otro riñón se ve afectado y ambos conflictos de refugiado están activos, tenemos una constelación esquizofrénica del tronco cerebral… que el paciente también está psíquicamente alterado: ¡está desorientado espacialmente! Ya no reconoce su entorno.»
(Fuente: Vermächtnis einer Neuen Medizin 2)
Esta desorientación espacial no es un síntoma de locura, sino la manifestación psíquica de un programa arcaico en marcha. El individuo se siente perdido, no sabe dónde está, vaga sin rumbo. A esto se suma siempre la consternación (Konsterniertheit), un estado de perplejidad y estupor, una incapacidad para reaccionar. El individuo está biológicamente anonadado, paralizado en su capacidad de acción.
«Auch die Stammhirn-Konstellation ist im entsprechenden Notfall biologisch sinnvoll! Bei beliebiger Konstellation besteht stets die typische Konsternation oder Konsterniertheit.»
Traducción: «¡También la constelación del tronco cerebral tiene sentido biológico en la correspondiente emergencia! En cualquier constelación [del tronco cerebral] existe siempre la típica consternación o perplejidad.»
(Fuente: germanische-neue-medizin.de – 01.pdf)
La medicina actual, al desconocer estas leyes biológicas, se queda perpleja ante estos síntomas y recurre a diagnósticos sin sentido y a tratamientos que a menudo empeoran la situación, porque no comprenden el sentido biológico de lo que ocurre. ¿Y cuál es ese sentido?
«Wir haben das früher als Panne gesehen, als Fehler der Natur. In Wirklichkeit aber ist es eine neue Kombination eben eine schizophrene Konstellation zweier SBS, die einen besonderen Biologischen Sinn hat… Der Biologische Übersinn war, daß es durch Weiterkrabbeln mit 80-90% Wahrscheinlichkeit seine Lage nur noch verschlechtern konnte. Dagegen war das Warten auf eine neue Welle bei der nächsten Flut viel sicherer und erfolgversprechender.»
Traducción: «Antes veíamos esto como una avería, como un error de la naturaleza. Pero en realidad es una nueva combinación, precisamente una constelación esquizofrénica de dos SBS, que tiene un sentido biológico especial… El supra-sentido biológico era que, si [la criatura arrojada a tierra] seguía arrastrándose, con una probabilidad del 80-90% solo empeoraría su situación. En cambio, esperar una nueva ola con la siguiente marea era mucho más seguro y prometedor.»
(Fuente: Vermächtnis einer Neuen Medizin 2)
¡La lógica es aplastante! Para una criatura primordial varada en tierra, o para un individuo moderno en una situación existencial de la que no puede escapar, la mejor estrategia de supervivencia es quedarse quieto. La desorientación y la consternación fuerzan esta inmovilidad. Impiden que el individuo se aleje más de la «orilla» segura, que gaste sus últimas energías en una huida inútil. Es el programa biológico de «hacerse el muerto», de esperar a que las circunstancias cambien (la próxima marea), conservando recursos vitales (como el agua, en el caso de la activación de los túbulos colectores renales).
Comprender la constelación del tronco cerebral es comprender la profunda sabiduría de la Madre Naturaleza. Es ver con claridad cómo lo que se ha tildado de «defecto» o «enfermedad mental» es, en realidad, un programa de supervivencia perfectamente orquestado y de una lógica impecable, verificable en los tres niveles en cada caso, sin excepción. La Germanische Heilkunde no necesita hipótesis; solo describe las leyes biológicas de la naturaleza que hemos podido, por fin, redescubrir.