Vamos a tratar de explicarlo según la #NuevaMedicinaGermánica.
Comencemos con un ejemplo fácil: nos dan un susto y aspiramos fuertemente, sin que medie nuestra voluntad consciente, una cantidad extra de aire, oxígeno, que retenemos en nuestros pulmones, al mismo tiempo que se inicia una breve parálisis integral. Este tipo de parálisis la encontramos en todos los seres vivos con el objeto de pasar inadvertidos, no queremos llamar la atención del posible depredador.
Sostenida en el tiempo, la parálisis también es un recurso de supervivencia en todos los seres vivos para «hacernos los muertos». Si estamos muertos, no es necesario atacarnos y además, de cara al depredador, es posible que estemos en proceso de descomposición, por lo que dejamos de ser una presa recomendable, lo que se traduce en supervivencia.
Entonces, regresamos al susto, guardamos aire, ni respiramos, «fue verlo y se me cortó la respiración». Nos paralizamos, automáticamente, y observamos para saber qué hacer. Seguir quietos, atacar, huir o relajarnos, en caso de falsa alarma. Volvemos a respirar y continuamos con la acción necesaria. Respiramos sin que se nos note, o tomamos aire para atacar o huir, o respiramos con normalidad en caso de no ser necesaria ninguna de las acciones anteriores.
Pero prosigamos ahora con la necesidad de tener que abordar una vivencia que nos supone un incordio, un algo que tenemos que afrontar sí o sí, una situación desagradable o que precisa de valentía. Tomamos aire, profundamente y vamos por ello. Otro ejemplo en el que se ven involucrados los pulmones controlados cerebralmente. Una toma extra de aire nos permite producir más energía a la hora de nuestra acción.
En resumen, así sea nuestra interpretación del evento, si creemos o no, si nuestro cerebro cree detectar depredador o amenaza de nuestra supervivencia, habrá o no choque biológico. Si hay choque biológico entonces hay alteración del tejido pulmonar.
Desde el susto a los distintos tipos de ansiedades, tuberculosis, cánceres de pulmón, neumonías, asmas, sensación de ahogo, inflamación de la glotis, algunas alteraciones de la mucosa de la nariz, es decir, todas las alteraciones de distintos tejidos y áreas del sistema respiratorio, todas estas alteraciones son, como la inmensa mayoría de alteraciones en los tejidos y la psique, alteraciones originadas por choques biológicos.
Comencemos por el primero de estos dos:
CHOQUE BIOLÓGICO DE «AMENAZA EN EL TERRITORIO»
Se nos dice de forma ineludible y alarmante que existe la posibilidad real de que un tal c@vid entre en nuestro organismo y acabe con nuestra vida y la de quienes nos rodean. Es una amenaza en el territorio, está presente en nuestro territorio, donde vivimos, no lo vemos pero puede estar ahí. Puede estar fuera, en el territorio que habitamos o puede que esté en nuestro territorio/cuerpo, y nos agreda, ataque nuestros pulmones.
Bien, este es entonces el choque concreto que Hamer registró, hace 40 años, tiene un matiz muy concreto, y afecta a unos tejidos de nuestro organismo muy concretos. En concreto es choque biológico por amenaza/agresión en el territorio. Opera, como todos los programas biológicos, en dos fases.
1. En una primera fase hay una ulceración del tejido que recubre el interior de las cavidades bronquiales, gracias a la ulceración, al agujerearse los conductos del aire, puede pasar más cantidad de aire. Se busca eso, aumentar la capacidad respiratoria para poder hacer frente a la amenaza percibida o huir con más eficacia de dicha amenaza.
¿Vemos la relación directa que hay entre ulceración bronquial y creer sentir amenaza en el territorio? Cuanto más intenso sea este sentimiento, cuanto más creamos que la amenaza es real, cuanto más dure en el tiempo, mayor ulceración habrá. Esto sucede en fase activa del choque biológico, es decir, mientras se crea detectar amenaza, en lo que dura el sentimiento de amenaza, nos encontramos en esta primea fase.
2. La segunda fase arranca en el instante mismo en que dejamos de creer percibir la amenaza. Ahí comienza la segunda parte de este concreto programa biológico, una fase cuya misión es regenerativa. Es en esta fase que llega el cansancio, aparece la fiebre, y todos esos tejidos ulcerados en la fase primera ahora deben ser tapados, regenerados. Los tejidos sobrantes deben ser expulsados del organismo. Como puedes concluir tú mismo, estamos describiendo muchos síntomas que normalmente son atribuidos a un inexistente virus gripal. Todo este proceso que hemos descrito sucede sin intervención de ningún virus.
Ahora hablemos del segundo choque biológico concreto que nombramos anteriormente.
CHOQUE BIOLÓGICO DE «aislamiento o abandono», también llamado «conflicto de refugiado».
¿Qué tiene en común todos estos adjetivos? Hablamos de choques biológicos que pueden afectar por igual en un momento dado a cualquier ser vivo, cuya consecuencia es la necesidad de garantizar las existencias de agua. Es decir, si se me aisla, si se me abandona, si se corta la opción habitual en mi habitat, en el territorio en el que suelo estar, de conseguir agua, entonces debo retener líquidos, en este caso, debo retener agua. En el caso de los humanos y muchos otros animales, la forma de retener líquidos se regula mediante los túbulos colectores del riñón. Se trata de un programa profundamente arcaico, que como digo, encontramos no solo en humanos y en mamíferos, sino en todos los seres vivos, pues vida y agua, en cualquiera de sus estados, forman una unidad.
Pues bien, aquellas personas que tienen activo este choque biológico de «aislamiento o abandono», conducen agua a todos esos tejidos que entran en fase de regeneración. Me explico, si no tienes este segundo choque biológico activo, puedes regenerar del conflicto por «amenaza en el territorio» y ya, sin más, vuelta a la normalidad. Pero si además del choque por amenaza en el territorio, tenemos que también está activo el choque biológico por «aislamiento o abandono», entonces las áreas pulmonares que pasan a regenerar, literalmente, se encharcan. Este encharcamiento es lo que todo el mundo conoce como «neumonía».
Esto que acabo de describir puede suceder con distintos matices conflictuales, distintas variables que nos hagan entrar en conflicto, cada situación de cada uno de nosotros es distinta, pero creo que ahora podemos entender mejor que una persona, aparentemente sana, pueda conflictuar, con una intensidad fulminante, que al pasar a fase de regeneración, si por añadido, tiene activo conflicto de «aislamiento o abandono», se le encharquen los pulmones en cuestión de horas o pocos días.
En todo este proceso descrito no ha sido necesario contar la intervención de un virus natural o creado en laboratorio, tampoco hemos tenido que referirnos al 5G, ni a envenenamientos previos realizados con vacunas. No entramos en todas estas hipótesis. No es necesario, sean o no reales, tengan o no otros fines.
La Nueva medicina Germánica explica lo sucedido sin más, se explica por sí mismo, pero es necesario saber qué dice la Nueva Medicina Germánica para poder comprender, y no caer en la trampa de ilusionista del Siglo XIX 3.0 con la que están manipulando a masas a nivel mundial, provocando muertes y reorganizando la economía mundial, amén de la tierra prometida: la vacuna salvadora de la humanidad.
Si en octubre de 2020 levantan de nuevo el telón del CIRC@VID, sal de la sala. No participes.