Las raíces socioculturales y económicas de Almería vuelven a ser afroalmerienses. Por lo tanto, siendo coherentes con esta diversidad, es necesario que representantes negros estén en los ayuntamientos y concejalías para la gestión, fundamentalmente, de lo local.

La promoción de la diversidad en todas las áreas de la gestión política solo puede conducir a un puerto: riqueza en todos sus ámbitos y sentidos.

Disolución de prejuicios racistas, imput de nuevas formas de ver la realidad, atención panafricana, todo ello desde las realidades conocidas en el siglo XXI. Un aprendizaje multicultural y multiracial, con un enfoque plano, de 360º.

Si hay un lugar clave para equilibrar ese perverso norte/sur, es Almería. Bloquear, negar, impedir que fluya la autoregulación de los pueblos horizontalmente es una lucha inmovilista basada en una construcción destinada al fracaso, como llevamos siglos comprobando.