Si continuas leyendo atraviesas la puerta
que conduce a una ventana
que te permite mirar más allá
donde los paisajes mueven
naturalezas vivas.
Si retrocedes verás que todo ha cambiado
ya nada es lo mismo
no existen el tiempo, ventana ni puerta
pero tú sí existes.
Eres quien lee cada palabra
quien interpreta, sueña y despierta
quien entrega su vida encontrando más vida
pues lo creado revive cuando se piensa de nuevo con el alma
y el corazón, que ama a destiempo,
fuera de lo esperado, aquí,
donde nunca antes nadie había respirado
aquí, donde nunca antes nadie exhaló
tu aire, que ya no es mi aire
ni tuyo ni nuestro ni aire.